El servicio se mantiene constante. Los estándares no decaen. La experiencia se siente exactamente como debería.
No te preocupa llenar un turno. Te preocupa lo que pasa cuando llega la persona equivocada.
Alguien que destaca.
Alguien que no encaja con tu servicio.
Alguien a quien tus invitados notan, por las razones equivocadas
Ese es el riesgo.
Las personas que entran a tu operación:
Protege la experiencia que tus huéspedes esperan.